Francisco Díez Carrión
Después de dos meses de las fiestas del verano de Villar, aún estamos asombrados del cartel taurino: del 12 al 19 de agosto la FIESTA NACIONAL tuvo expresión diaria con clara aceptación, espero que no beneplácito, del equipo de gobierno progresista que calla y otorga.
De esta forma, el equipo municipal de izquierdas se suma a la nefasta moda que inunda buena parte de los pueblos del País Valenciano. La supuesta actitud y programas políticos del Partido Socialista e Izquierda Unida, los más activos en materia de conservación, ecología y medio ambiente, se han mostrado insensibles y pasivos ante la Comisión de Fiestas y sólo una serie de personas del movimiento ecologista de diferentes pueblos se han indignado y asombrado por la involución de las fiestas.
La Serranía es una comarca muy castigada por agresiones medioambientales y las plataformas proteccionistas cumplen como pueden su labor de ONG, por lo cual los partidos políticos que han asumido políticas del espectro y de los partidos verdes tienen la obligación de reconducir situaciones como la que hoy denunciamos.

Para reflexionar, sobre tradiciones populares, crueles y algunas ya retiradas...¿os acordais de la cabra tirada desde el campanario de un pueblo de zamora?:
http://www.20minutos.es/noticia/139294/0/maltrato/animales/fiesta...
Por cierto, la Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales (ANPBA) comenta que la legislación valenciana es la peor...
No es por nada, pero sin entrar en el tema de los festejos taurinos.
¿qué tienen que ver las vaquillas y demás con "la conservación, ecología y medio ambiente?
¿los toros de la plaza, no son ganado? Quiero decir ¿qué agresión medio-ambiental a la comarca representa un festejo de vaquillas.
Creo que es mezclar churras con merinas.
Sobre la supuesta "fiesta nacional", tal vez convenga repasar nuestra historia. No siempre ha gozado del mismo favor institucional, y tal vez convenga recordar también en qué períodos si lo ha tenido. Lo que entre otras cosas viene a demostrar que toda tradición, por mucho que quiera justificarse en un cuestionable "siempre ha sido así", es revisable.
2ª parte del comentario (por problemas con lacoctelera)
La ministra de medioambiente ya apunta: la fiesta de los toros y sus distintas manifestaciones, deberá revisarse. Sin prisas y con calma, pero revisarse.